Ómnibus Digital de la UE: cambios propuestos en las normas de cookies y qué deben vigilar los editores
Qué es el Ómnibus Digital
En noviembre de 2025, la Comisión Europea publicó un paquete conocido como Ómnibus Digital, un conjunto de propuestas pensadas para simplificar y alinear varias normas digitales de la UE. Una parte toca las normas con las que los editores lidian a diario: cómo pueden los sitios web y las apps almacenar o leer información en el dispositivo de un usuario, y cómo interactúa eso con el GDPR.
Es importante ser preciso con el estado. El Ómnibus es una propuesta legislativa. Debe pasar por el Parlamento Europeo y el Consejo, y el texto puede cambiar por el camino. Hasta que se adopte un acto final y llegue su fecha de aplicación, las normas actuales de ePrivacy y del GDPR siguen aplicándose como hasta ahora.
Por qué las normas de cookies están en el ámbito
Hoy, el artículo 5, apartado 3, de la Directiva ePrivacy exige consentimiento antes de almacenar información en un dispositivo o leerla de él, salvo que se aplique una excepción. El GDPR se aplica después, por separado, a cualquier dato personal tratado a continuación. Los editores se enfrentan así a dos regímenes superpuestos, aplicados por autoridades distintas en muchos Estados miembros. El Ómnibus pretende reducir esa superposición y el volumen de banners que ven los usuarios.
Las ideas principales de la propuesta
Tal como se presentó, la propuesta contiene varias ideas que importan a los editores. Compruebe el texto actual antes de confiar en cualquiera de ellas:
- El tratamiento de datos personales pasa al GDPR. Cuando la información leída de un dispositivo sea un dato personal, la base jurídica se evaluaría con arreglo al GDPR y no mediante la norma de consentimiento independiente de ePrivacy.
- Una lista corta de finalidades de bajo riesgo. Algunas finalidades acotadas, como la seguridad o cierta medición agregada de audiencia, se permitirían sin banner.
- Rechazo más fácil. Una forma de rechazar con un solo clic y una pausa antes de volver a preguntar al usuario tras un rechazo.
- Señales de preferencia legibles por máquina. Se esperaría que los navegadores y sistemas operativos ofrezcan una forma de expresar elecciones que los sitios deban respetar, una vez que existan los estándares.
Qué probablemente no cambia
Aunque la propuesta se adopte en gran medida tal como está escrita, varias cosas seguirán igual en la práctica:
- La publicidad y la elaboración de perfiles entre sitios seguirán necesitando una base jurídica válida, y para la mayor parte de la personalización publicitaria esa base es el consentimiento.
- Seguirá siendo necesario saber qué etiquetas y proveedores se ejecutan en cada página.
- Los registros de consentimiento seguirán importando si un regulador o un usuario pregunta qué se acordó.
- Las normas fuera de la UE, como las del Reino Unido y las leyes de los estados de EE. UU., no se ven afectadas por esta propuesta.
Cómo prepararse sin reaccionar en exceso
No desmonte su configuración actual por anticipado. En su lugar, aproveche el periodo de espera para trabajos que rinden en cualquier escenario:
- Inventaríe sus etiquetas. Agrúpelas por finalidad: estrictamente necesarias, medición, publicidad, personalización.
- Separe la medición de la publicidad. Si la medición de bajo riesgo obtiene un régimen más ligero, querrá tenerla ya aislada.
- Asegúrese de que rechazar sea tan fácil como aceptar. Los reguladores ya lo esperan y encaja con la dirección de la propuesta.
- Planifique las señales del navegador. Es posible que ya deba respetar señales como Global Privacy Control en algunas jurisdicciones, así que defina una regla interna clara sobre qué efecto tiene una señal automática en sus etiquetas.
- Siga el calendario legislativo. Asigne a una persona para revisar el estado cada trimestre.
Qué significa para los ingresos publicitarios
Si los requisitos de consentimiento para cierta medición se estrechan mientras la publicidad conserva el suyo, el efecto principal en los ingresos recaerá en cuánta medición propia (first-party) pueda ejecutar sin interacción con el banner. La demanda programática seguirá dependiendo de una señal de consentimiento válida para los anuncios personalizados, por lo que las señales TCF y de Google Consent Mode siguen siendo importantes para la monetización.
Cómo ayuda FlexyConsent
FlexyConsent es una CMP certificada por Google (CMP ID 317), IAB Europe e IAB Canada, con compatibilidad con IAB TCF 2.4 y Google Consent Mode v2, y el banner está disponible en 57 idiomas. Sea cual sea la forma final de las normas, puede mantener en un solo lugar las señales de consentimiento que lee su pila publicitaria mientras se asienta el texto legal.
Conclusiones clave
- El Ómnibus Digital es una propuesta, todavía no la norma; las obligaciones actuales de ePrivacy y del GDPR siguen aplicándose.
- Apunta a la superposición entre ePrivacy y el GDPR y propone un rechazo más fácil y señales a nivel de navegador.
- Se sigue esperando que la personalización publicitaria requiera consentimiento.
- Aproveche la espera para inventariar etiquetas, separar la medición de la publicidad y mantener fácil el rechazo.
- Compruebe el estado legislativo con regularidad y apóyese en sus asesores jurídicos para las decisiones finales.